La importancia de saber


La importancia de saber frenar el run run mental

Hace unos días coincidí con una conocida. Unos meses atrás habían operado a su marido y casi al mismo tiempo ella había perdido un cargo de responsabilidad en la empresa de su padre. Estaba triste, un poco abatida, detrás de su sonrisa forzada se palpaba su sufrimiento y su inquietante run run mental. Su tónica vital desde esos dos acontecimientos, relacionados entre sí, era el de estar inmersa en un estado mental que la mantenía apática, desmotivada, sin apenas ilusión. Pareciera como si de repente aquella mujer activa, dinámica, extrovertida, amante de los deportes, se sintiera atrapada en un callejón sin salida. Poco a poco se estaba convirtiendo en otra persona, triste y apagada. Su diálogo mental, el cual alimentaba dándole vueltas y más vueltas a los asuntos de su vida, la mantenían en un estado de frustración. Ella no lo sabía pero ambos episodios están muy relacionados. Ambos son factores que nos llevan a mirar en una misma dirección a la hora de entender qué está ocurriendo en nuestra vida que sigue hacia adelante. No podemos ir atrás y poner un ancla, pero sí podemos entender para qué ocurren ciertos acontecimientos en nuestra vida. La importancia de saber de dónde proceden y hacia dónde nos dirigen es clave.

La importancia de saber dónde estamos estancados

Todo forma parte de un conjunto de múltiples elecciones nuestras y de nuestro entorno. Todo es una perfecta simbiosis que se rige por una armonía interna. Donde nosotros vemos desorden y caos subyace un orden interno ajeno a nosotros en ese momento. La importancia de saber lo que ocurre  a través de la conexión con la herencia familiar, mediante un estudio de MetaGenética, son claves para conocer hacia dónde vamos, cuáles son las energías ocultas que actúan en nosotros. Darle significado a cualquier acontecimiento de nuestra vida nos hace libres y nos mantiene en estados de seguridad, confianza y optimismo.

La importancia de saber el origen

Una mente libre que divaga una vez tras otra sobre lo mismo, formando un gran ovillo de incertidumbre, no es buena compañera de camino.
Todo ello nos lleva a profundizar en lo que somos y lo que ocurre en cada momento. En nuestras elecciones, en nuestras acciones, en el motivo de cualquier situación por confusa que parezca. También nos conecta con nuestros dones, con los talentos, con aquello en lo que somos unos ases. Más profundo y comprometido es la MetaGenética, que nos conecta con todo aquello que portamos generación tras generación y que en un momento dado, por las condiciones de vida, por el entorno, por nuestras elecciones, se pone de manifiesto. Nos conecta con todo eso que está latente en nuestra linea familiar y ancestral, y se pone de manifiesto en un momento dado para ser visto y resuelto. Se accede a información que subyace a niveles inconscientes y que está operando por nosotros sin darnos cuenta. Información que se recoge a nivel celular y perdura escondida en el ADN. Como forma parte de nuestro linaje se manifiesta en las condiciones adecuadas, cuando hay un caldo de cultivo idóneo .

La importancia de saber conocernos

Conocernos nos hace libres, auténticos, seguros y confiados.
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metagenética@gmail.com

¿Coleccionas cajas de zapatos vacías?


Entre los factores que promueven un comportamiento u otro en nuestro día a día se encuentra la información que recibimos en el momento de la concepción, gestación y parto.

Estos factores prenatales son de gran importancia y a menudo pasan inadvertidos. Solemos atender a lo que somos desde que tenemos uso de razón, memoria…, sin ser conscientes de que muchos anclajes provienen de antes del nacimiento.

Imaginemos que fuiste un niño no querido o aceptado por alguno de tus dos padres.

Imaginemos que procedes de una acto sexual que no fue sinceramente deseado por alguno de ellos o ambos.

Imaginemos que en ese minuto cero, cuando tu madre recibe la noticia, siente que no es buen momento para tu llegada. O quizá sea el padre quien sienta de ese modo.

Imaginemos que a lo largo del embarazo tu madre o tu padre piensen, lo manifiesten o no, que la paternidad  es una equivocación.

Imaginemos que de un modo u otro hay un sentimiento o pensamiento de rechazo hacia esa posibilidad.

Todo ello no significa que en el minuto uno tu madre o padre  ya te hayan aceptado y empezado a amar, o que transcurrido el tiempo, y por supuesto tras el nacimiento, ya tengas tu lugar en la familia. O quizá nunca nada de esto haya ocurrido y aún hoy no sepas si perteneces o no…

Cualquiera de estas circunstancias dan lugar a una información que queda registrada como el no derecho de pertenencia. Realmente la información idónea sería la del derecho de pertenencia. Pero no siempre es así. A lo largo de los Estudios de Genética Trascendental que vengo realizando en los últimos años, he comprobado que es en el momento de la concepción-gestación donde se genera la identidad con respecto al pertenecer que en muchas ocasiones se llega a confundir con el ser. Cuando nos falta la identidad de ser, de  quien realmente somos, es más fácil desempeñar un papel de “títere” en la vida y ser objeto de manipulación, chantaje, etc. Cuando nos falta la identidad de pertenecer , se da la polaridad de no sentirnos pertenecientes a… y de  no sentir que algo nos pertenece. En la vida diaria esto se puede manifestar en desequilibrios económicos, pues no podemos recibir o mantener aquello que “creemos” que no nos pertenece. Si hilamos más fino, el recibir o el mantener no es lo mismo, y depende de quién ha rechazado: El padre o la madre.

La no pertenencia va ligada al no merecimiento. Desde este patrón se gesta una línea de creencias que, desde la experiencia obtenida en consulta, se puede modificar con consciencia.Y esa línea de creencias nos lleva a un modo de comportamiento. 

Te presento una orientación, a modo de encuesta, utilizada en mis estudios de campo, para que lo apliques a tu propio conocimiento.

  • ¿ Te cuesta aceptar regalos?
  • ¿Te cuesta aceptar descuentos?
  • ¿Te resulta difícil aceptar servicios o productos sin pago o contraprestación por tu parte?
  • ¿Has tenido ocasión de acceder a ayudas, subvenciones, becas, etc. y no las has solicitado?
  • ¿Has tenido ocasión de acceder a ayudas, subvenciones, becas, etc. y habiéndolas  solicitado, son denegadas habitualmente ?
  • ¿ Sientes que para recibir 10 has de ofrecer, de algún modo, 30 ?

En estos casos necesitamos un anclaje para el día a día, para la vida cotidiana. En muchas ocasiones este ancla, que nos mantiene conectados a la pertenencia y al valor del merecimiento, la conseguimos de aquello que podemos obtener por nosotros mismos y que sentimos que lo merecemos. Como ya imaginas suelen ser objetos de escaso valor. Y no sólo se consiguen y se guardan, sino que incluso se coleccionan. Por supuesto no hablo de obras de arte, joyas…, sino de algo similar a cajas de zapatos vacías, cajas de cerillas, posavasos, ropa, calzado, etc.

El derecho de pertenencia, tan ligado a la identidad y al merecimiento, se obtiene en la medida de que entendamos que nadie  tiene potestad o capacidad de otorgarnos ningún derecho. Nosotros mismos nos ofrecemos el valor de ser y pertenecer.

Si este es tu caso, da gracias a quien te ha traído a la vida. Conecta con el amor propio y ejercita tu sagrado derecho de ser y pertenecer. La pertenencia a ti mismo, que resulta de la consciencia, es el don más maravilloso que puedes cultivar.

Y si te apetece compartir conmigo el resultado de la encuesta, aquí te dejo un modo sencillo de hacerlo.